Desde las Rosas a las Pasionarias
Hoy después de pensar y pensar para poder escribir este post o relato o como queráis llamarlo, la profesora me dio una idea, “habla de la actividad anterior si así te sientes cómoda, si se te quedó algo en el tintero o lo que tu quieras”.
La actividad anterior era sobre “La Pasionaria” y yo le había dicho que me había quedado con las ganas de hablar algo de su nieta, Lola Ruiz-Ibarruri Sergueyeva, ya que era la única descendiente de La Pasionaria y me hacía ilusión seguir contando su vida y su legado, pero dándole una vuelta me acordé de una foto que tengo una red social:
“Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”
Es una frase que vi en un mural en Madrid, paseando por esta nuestra ciudad. No repare en la autora, sabía que era Rosa Luxemburgo pero simplemente la leí y pensé que era una de las frases más bonitas que había leído nunca, pero no me moleste en buscar más allá de la frase en sí.
Al acordarme de ella le pregunté a San Google por Rosa Luxemburgo o también conocida como “La Rosa Roja”.
Mujer que nació en 1871 en Polonia y a la que asesinaron en 1919 en Berlín, justo un año después de que Dolores, ¡mi Dolores! escribiera el artículo el cual le dió su seudónimo, y ahí ya he empezado a pensar…
Es muy poco probable que se conocieran o que Rosa hubiera oído a hablar de Dolores antes de que la asesinaran en 1919, pero ellas tenían mucho en común, no solo por que las dos empezaron en el socialismo y se pasaron al marxismo, si no porque a parte de ser mujeres ,eran revolucionarias y fieles a sus ideas dieron la vida en todos los sentidos por su causa, por sus convicciones y sus valores.
Esto me ha llevado a pensar en otro de los ejercicios que hicimos en clase el otro día, sobre una militante feminista que quería dejar la asociación y teniamos que convencerla de que no lo hiciera y yo me pregunto si Rosa o Dolores tuvieron ese pensamiento y la respuesta es que por supuesto.
Está claro que hace mucho tiempo que nuestras antepasadas empezaron a luchar y muchas de ellas murieron por ello, que no es un camino de algodones y todavía queda mucho por hacer,pero en una paella lo importante son los granos de arroz, ¿no? sin ellos no se podría hacer una.
Creo que nuestra fuerza es la unión, que evidentemente el camino cansa, pero no nos tenemos que dar por vencidas, por que ellas no se cansaron y si se cansaron se levantaron, por que las que estan a nuestro lado y llevan mucho tiempo tambien lo han visto a veces negro y por las que quedan por venir y por ponerse las gafas moradas, pero no las moradas de Gucci o de Prada, las moradas de verdad.
Gracias mujeres feministas, desde las Rosas Rojas y las Pasionarias, que ocupan un espacio en el ámbito público, a las que desde el ámbito privado coeducan, corresponsabilizan, apoyan y ayudan.

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