VIOLENCIA OBSTÉTRICA

 

Cuando hablamos de violencia obstétrica nos referimos a los métodos agresivos que sufren algunas mujeres en el parto. Como son: cesáreas, maniobra de Kristeller, episiotomías...

Actualmente, estas prácticas han cambiado algo, pero aun así nos queda un largo recorrido. Una vez entramos en el hospital, no somos dueñas de nuestras vidas. Las mujeres vivimos en un riesgo constante, antes de quedarnos embarazadas con los anticonceptivos, los cuales, pueden producir multitud de enfermedades cardiovasculares, durante el embarazo los cambios a los que esta sometido nuestro cuerpo, y por si fuera poco la hora del parto, los utensilios y atrocidades utilizadas hacia la mujer.

Los fórceps (actualmente no se utilizan), en su lugar las ventosas, los cuales rajaban completamente la vagina, pudiendo afectar al cerebro del bebé, conllevando a discapacidades severas.

Las cesáreas, en las cuales, hasta hace no mucho rajaban la tripa de la mujer de arriba a abajo, cicatrizada de por vida e incluso sin ombligo. Profesionales apuntan que las cesáreas son "un gran problema que muestra la falta de capacidad de decisión sobre nuestros cuerpos". En el Reino Unido hay hospitales que se niegan a practicarla si lo desea solo la madre.

Las episiotomías, es decir, los cortes vaginales extremos para que pueda salir mejor el bebé, cosidos posteriormente por miles de puntos, lo que produce no poder sentarte, no hacer esfuerzos, no poder ir al baño de manera normal y por supuesto no tener relaciones sexuales. Todo esto sin mencionar las infecciones que se pueden producir.

¿Qué conlleva todo esto? millones de secuelas: depresiones, baja autoestima, dolores durante el coito, incontinencia urinaria y/o fecal...

Ahora digo yo ¿QUE GANAS ME QUEDAN DE SER MADRE? aquí es cuando la sociedad se echa las manos a la cabeza y comenta: como puedes pesar así, es por el bien del bebé, EGOISTA!!! MALA MADRE!!! si dar a luz es una experiencia inolvidable ("y tan inolvidable").

Por supuesto que hay que salvar la vida del bebé, pero ¿y la nuestra?. ¿Nuestra vida y salud no importa?

Con esto no reivindico que ser madre no sea bonito y que no haya que serlo, sino que ese acto nos lo hagan sentir así verdaderamente, que no nos maltraten y nos hagan sentir que estamos dentro de una película de Saw. Pero que importa, si las que nos sometemos y sufrimos somos mujeres ¿verdad? para que preocuparse en investigar y ofrecer otro tipo de métodos, de darnos el poder de decisión, información, respeto, una atención directa hacia nosotras=PERSONAS.

Otros síntomas mas de la sociedad patriarcal y machista en la que vivimos, que adoctrina a la mujer de tal manera para creer que el parto es así y no hay mas vuelta de hoja.

Comentarios